Emprender un negocio es una aventura que no está exenta de riesgos, pero hay ciertos factores que tienen una gran influencia sobre el resultado final y que sí que están a tu alcance.

Factores que ayudan al éxito de tu negocio

  • Descubrir necesidades insatisfechas o productos y servicios que pueden mejorarse. Estar atenta a las oportunidades y a los cambios en el mercado.
  • Conocer el sector en el que se enmarca tu idea de negocio. Tener experiencia personal previa en el sector en el que vas a emprender un negocio siempre supondrá una gran ventaja, ya que conocerás de primera mano los detalles de la actividad.
  • Conocer bien a tu público objetivo te ayudará a moldear lo que ofreces a su medida y ofrecer un producto que le resulte irresistible.
  • Tener muy claros los objetivos que deseas conseguir con este emprendimiento, ayudará a que no los pierdas de vista y hará más fácil conseguirlos.
  • Invertir tiempo antes de invertir dinero: Es aconsejable empezar a estudiar el mercado, a tu público objetivo, hacer un plan de empresa, etc. antes de hacer una inversión económica importante.
  • Diferenciarse de la competencia y saber transmitirlo a tu clientela.
  • Formarse tanto en el área de tu emprendimiento como en habilidades empresariales, marketing, etc.
  • Buscar asesoramiento especializado: cada vez hay más servicios gratuitos disponibles para emprendedoras-es con asesoramiento de calidad.
  • No tirar la toalla a la primera. A veces pensamos que las personas que tienen éxito suelen tener suerte a la primera, pero generalmente son personas que han probado y fallado una y otra vez y han aprendido de sus errores.

Errores que se asocian a un mayor fracaso a la hora de emprender un negocio

  • Es habitual caer en el “enamoramiento” con nuestra idea de negocio y no ser capaces de ver  cuál es su viabilidad real en el mercado y si hay realmente un público interesado en ella.
  • No conocer bien el sector ni a nuestro público objetivo: Es vital tener información real del mercado. Nuestras suposiciones pueden ser erróneas.
  • No tener un plan comercial para vender nuestro producto y servicio. Podemos ser muy buenas en nuestro campo, pero si no sabemos vender lo que hacemos lo tenemos muy complicado.
  • No hacer un estudio de mercado previo.
  • No tener en cuenta la normativa que afecta al sector puede traer sorpresas desagradables en el futuro.
  • Tirar los precios. Aunque inicialmente pueda parecer una buena manera de aumentar las ventas, puede ser difícil de mantener si es nuestro único punto fuerte de venta y acabar siendo inviable económicamente.
  • Olvidar los aspectos económicos y financieros del proyecto porque no es lo nuestro.
  • Copiar ideas que parecen geniales sin adaptarlas un mercado o sector concreto.
  • No tener en cuenta las consecuencias que puede tener la mala ubicación de nuestro negocio.

Actividad cofinanciada  al 50% por  el FSE y la Comunidad de Madrid  en el marco del   Programa Operativo FSE 2014-2020, Eje 1-Fomento del Empleo sostenible y de calidad y de la movilidad laboral-Prioridad de inversión 8.4-La igualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos, incluidos el acceso al empleo, la progresión en la carrera profesional, la conciliación de la vida personal y laboral; remuneración igual trabajo igual valor-de la Comunidad de Madrid.

fondo social europeo, comunidad de madrid