Nuestras emprendedoras nos aconsejan: enero, especias idóneas para nuestro bienestar

Para empezar con buen pie el nuevo 2018 vamos a daros unos consejos sobre especias que también podemos utilizar con fines medicinales.

Durante el invierno, cuando gran parte de la energía de las plantas está en las raíces, es el momento propicio para aprovechar sus virtudes. En esta estación podemos aprovechar las plantas medicinales que dan calor el cuerpo, como las siguientes:

El jengibre (Zingiber officinale).

Es calorífico ya que ayuda a la circulación y aumenta la fuerza del elemento fuego (agni en medicina ayurvédica), estimula sin desequilibrar, favorece las digestiones, incrementa la secreción gástrica y protege el estómago. Alivia los gases intestinales por lo que resulta útil para los calambres digestivos y dolores abdominales, y es un remedio para la diarrea.  Podemos usarlo también para el resfriado por sus propiedades antibióticas y calmantes de la tos. Frena la coagulación de la sangre protegiendo del infarto de miocardio, baja el nivel de colesterol y es un antivomitivo ideal ayudando en los mareos.

Su sabor es fuerte y picante por lo que conviene empezar a usarlo en pequeñas cantidades para acostumbrarse. Su uso más común es hirviendo la raíz de jengibre a fuego lento durante 15-20 minutos para hacer té (es una de las plantas que forman parte del Yogui tea tradicional, junto con la pimienta, el cardamomo, la canela y el clavo). También se puede añadir a un guiso de legumbres, en caldos, sopas, sofritos, saltearlo rallado con unas verduras. Combina tanto con platos salados como dulces, por lo que también se pueden elaborar jaleas, galletas y caramelos.

Como uso externo se colocan compresas empapadas en un té concentrado de jengibre para ayudar en las bronquitis y catarros.

La cúrcuma, también denominada palillo de azafrán u oro indio (Cúrcuma Longa)

De la familia de las zingiveráceas y relacionada botánicamente con el jengibre, debido a su intenso color naranja en la India usan el polvo del rizoma en los festivales para colorearse el rostro y teñir telas.

Consumida como especia fortalece la digestión y mejora la flora intestinal. Al igual que el jengibre proporciona energía y calor y además activa las funciones del hígado (hepatoprotectora) gracias a la curcumina. También regula el flujo de la vesícula, limpia la sangre, es diurética y fortalece el sistema nervioso.

Cuando cocinemos con cúrcuma, ya sea rallada en el momento o en polvo debemos tener en cuenta que se añade al final de la cocción preferiblemente con una pizca de pimienta negra para aumentar la absorción de sus principios activos. Se puede añadir al cuscús, arroces, pastas, tortillas y legumbres.

Aplicada directamente en un corte o golpe actúa como antibiótico natural y baja la inflamación ayudando a cicatrizar y regenerar la zona.

La cúrcuma y el jengibre forman parte de las muchas plantas que forman los currys.

Nuestra última especia es la dulce Canela (Cinamomum Zeylanicum).

Una planta aromática y medicinal  que se extrae de la corteza de un árbol con orígenes en América y en Sri Lanka. Tiene un sabor dulce y penetrante gracias a sus aceites esenciales, se trata de una de las especias más conocidas y es ampliamente usada en todo el mundo.

Activa el funcionamiento del intestino y lo limpia, purifica la sangre, elimina mucosidades, aumenta los glóbulos blancos y es de ayuda en casos de menstruación excesiva. Por su riqueza en aceites esenciales es un potente  antibiótico natural, se considera buena aliada en las afecciones respiratorias más comunes. Contraindicada en mujeres embarazadas y lactantes ya que su uso continuado estimula los movimientos del útero .

Además de en infusión, la canela en rama o en polvo puede añadirse a pastas, pasteles, compotas, arroz, carne o macedonia de frutas…Sirve indistintamente para platos dulces como las natillas o los helados como salados. Puede usarse para aromatizar la leche o el té.

Su uso debe ser moderado pues si se abusa resulta demasiado picante e incluso puede ser tóxica. Combina bien con el anís, la vainilla, el jengibre y el hinojo.

Un último consejo: cuando llega el invierno es recomendable ajustar la dieta al clima. Necesitamos una dieta que produzca más calor y por eso nos conviene usar las especias comentadas. Ya que en el invierno la savia de las plantas baja a sus raíces, en invierno nos conviene consumir verduras raíces como nabos, cebollas, puerros y zanahorias. Legumbres y frutos secos nos proporcionarán la energía necesaria para disfrutar de esta estación con salud y equilibrio.

 

Angela Aguilar.

Naturópata, y Profesora de yoga, Nutrición ayurvédica y Gastrobotánica.

Teléfono 686497676.

angelaguilarparra@hotmail.com

 

 

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